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viernes, 10 de octubre de 2014

Susurrando "te quieros"

Y entonces, mirando a la nada, me paro a pensar. Y pienso en mi felicidad, en esa extraña y bonita
felicidad que me invade cada día. Con cada sonrisa, cada abrazo, cada beso, cada caricia...
Y siento esa sensación que aborda la perfección, que la sobrepasa totalmente, y que me hace
sentirme casi perfecta, por mucho que sepa que eso es imposible. Aunque la verdad, ahora me
cuesta creer en los imposibles, ya que a su lado se hacen metas a conseguir; al igual que los
sueños se hacen realidades y los infinitos, muy cercanos. Tan cercanos que cuando está conmigo,
parece que los rozamos con la punta de los dedos, llegando hasta las estrellas, pasando por la Luna.
Y me acurruco en sus brazos, protegida, invulnerable. Porque sé que a su lado nada ni nadie podrá
hacerme daño, nadie podrá romper mi corazón, que ahora late más que nunca. Sintiéndose feliz,
fuerte, lleno de vida, y... finalmente enamorado. Tan enamorado, que sabe que yo haría llorar a
medio mundo para ver una sonrisa de él, esa dulce sonrisa que le hace latir.
Y dejo de pensar, dejo de mirar a la nada, le miro a él, y le susurro:

"Te quiero". 

He vuelto y me quedo!

¡¡Hooola mis amores!! Espero que no estéis muy enfadados conmigo, ya que no he escrito apenas nada en todo el verano. Lo siento, pero es que la verdad, ha sido un verano intenso.
Bueno, esta entrada es bastante corta la verdad, ya que ahora subiré un texto porque solo era para deciros, pues eso, que vuelvo, y para que visitarais el blog de mis amigas, Luna y Silvia. Las dos pequeñas cantantes.
Este es: imaginestars-ls.blogspot.com.es
Ayudadlas a avanzar a pasito a pasito y a hacerse un hueco en este mundo. Espero que os guste!

Bueno cariños! En seguida subiré el texto que os he prometido, y espero veros a todos por aquí! Un besito!
Y gracias por los 50 seguidores:**

miércoles, 16 de julio de 2014

Prohibido estar tantos días sin vernos

Ella estaba sentada en su cama, esperando el momento de las seis para salir de su casa y correr hasta él. Todavía quedaban algo más de quince minutos para verle, y ella ya no podía más. 
Se tumba, respirando hondo, para tranquilizarse, aunque de nada sirve ya que un pitido suena en su teléfono. Es él diciéndole que ya sale de su casa y que en diez minutos se ven. Decide salir ya, para no llegar tarde. 
Cuando está frente a la puerta del parque, él aún no ha llegado. Pasan cinco minutos y cuando ella está distraída alguien la coge por la cintura y le da un beso en la mejilla por detrás. Sonríe, sabe que 
es él. Se da la vuelta despacio agarrando sus manos, que todavía están posadas sobre su cintura. Se 
las separa y las pone en su cuello, ella se aproxima hasta él y le abraza tan fuerte que acaba por elevarse
sobre el suelo. Le rodea el cuerpo con las piernas y le regala un beso en la mejilla, con el que él gruñe y
buscando sus labios la besa. Sin que nadie importe excepto ellos. Excepto sus labios, que después de 
estar unos cortos segundos pegados se separan y se sonríen, sabiendo que ese será el primero de todos
los muchos que habrá esa tarde. Se cogen de la mano y continúan caminando, ensimismados con la mirada del otro, repletos de amor. 
Al fin, ella después de otro beso más largo en los labios, y más caricias, abrazos y demás ella se para en
seco y le suelta la mano. Se acerca a él, hasta el punto de que están totalmente pegados y  antes de fundirse en un nuevo beso, le susurra al oído: Prohibido estar tantos días sin vernos. 


miércoles, 2 de julio de 2014

Fundiéndose en el amor...

Acaba de levantarse, el despertador marca las nueve en punto. Se dirige hacia la cocina
lentamente, aún en pijama. Se prepara un café y coge un par de magdalenas. Todavía es
pronto; él no llegará hasta dentro de casi una hora. Esta sola en casa, como todas las
mañanas. Va hasta su habitación, hace la cama y comienza a vestirse. Saca de su armario
una camiseta de tirantes con un corazón en medio y unos pantalones vaqueros cortos.
Coloca un poco la habitación, se asea y se dirige al salón sentándose en el sofá, esperándole.
Pasados unos minutos el timbre suena y va a abrir la puerta. Le ve, con su camiseta gris,
esa que le regaló en su cumpleaños, con su sonrisa y con los brazos abiertos esperando que
le abrace. Algo que ella hace nada más verle, antes de regalarle un dulce beso en los labios.
Se sonríen de nuevo y van para su habitación. Él la mira, le dice cuanto la quiere, mirándola
fijamente a los ojos. Unos ojos que se iluminan por todo el amor que guarda su corazón. Le
acaricia el cabello lentamente comenzando a perderse en su sonrisa. La agarra por la cintura y
la atrae hacia sí, uniendo sus labios una vez más. En esta ocasión el beso dura más y van juntándose
cada vez más hasta llegar al punto que están totalmente pegados. Ella se separa, sintiendo los
besos de él por todo su cuello. Comienzan a hablar, pero apenas pasados cinco minutos él la
vuelve a besar, con más pasión, con más amor. Y poco a poco, acaban tumbándose los dos.
Y se pierden los dos en ese mismo instante, fundiéndose en el amor...





 

martes, 1 de julio de 2014

Entrada popular del mes #2

¡Holaa corazones! Bueno, como sabéis el primer día de cada mes hago un repaso de la entrada más comentada y visitada del mes anterior. La digo y luego la publico de nuevo.
Pues tras mirar atentamente cada entrada, he comprobado que la más visitada y la más comentada es: Ella, su canción y su sonrisa. Ha conseguido 8 comentarios y 82 visitas. Es un texto muy bonito la verdad, que me alegra muchísimo que os gustara tanto.
Ahora os dejo aquí este texto y la imagen que lo acompaña.

Ella, su canción y su sonrisa
Sentada en la cama escucha su canción favorita: "Kiss me", de Ed Sheeran. Comienza a tararear 
el principio llenándose con las primeras notas de la melodía. La puerta de su habitación está cerrada,
aunque no hay nadie en casa. Sube la música al máximo como siempre hace cuando está sola.
Se levanta de la cama y va a abrir su ventana.  
Corre algo de aire, aire caliente que no la hace 
sentirse mejor.  Sin embargo, hay algunos pájaros que pían con dulzura, cosa que le encanta. 
Esboza una media sonrisa cuando un pequeño gorrión se posa en el alféizar de la ventana. La 
música sigue sonando y el estribillo inunda la habitación. 
 Ella cierra los ojos y canta con todas sus fuerzas la letra que tanto le emociona. 
 Va dando vueltas con la mirada hacia el techo, imaginando un nuevo cielo; lleno de colores vivos, de esperanza, de ilusiones, de nuevas experiencias, de su sonrisa. Esa misma sonrisa que no logra mostrar desde hace tiempo. Desde que le rompieron el corazón, que continúa hecho añicos. La canción se acaba y el gorrión echa a volar.  Ella se asoma y sigue su vuelo; el aire


le acaricia el pelo, y, al fin... vuelve a sonreír.





Luego, esta tarde, subiré la entrada propia del martes. Un beso fuuerte! :*

sábado, 21 de junio de 2014

Quiero...

Hoy quiero levantarme con un "Buenos días princesa" susurrado al oído, acompañado de una sonrisa
que me haga feliz. Quiero mirarte a los ojos y sentir que solo tu y yo existimos en el mundo, cogerte de
la mano y apretarla fuerte, para no soltarla nunca. Quiero dibujar nuestro mundo, siempre juntos, ese
presente que vivimos y ese futuro que viviremos.
Quiero sentirme especial cada vez que dirijas una de tus bonitas palabras hacia mi. Quiero que tus labios se junten a los míos sin que haya nada que pueda separarlos. Quiero que seamos nosotros los que caminemos de la mano por la calle ante las miradas curiosas de la gente. Quiero volver a emocionarme cada vez que lea tus mensajes. Quiero llorar de alegría cada vez que me digas te amo mirándome a los ojos.
Quiero agarrarte fuerte por detrás y no soltarte jamás. Quiero sentir esas mariposas en el estómago haciéndome cosquillas cada vez que me beses. Quiero atreverme a gritarle al mundo lo importante que
eres para mí. Quiero soñar contigo con la certeza de que tu estarás pensando en mí. Quiero ver
las películas de amor sintiéndome identificada en cada escena. Quiero cantar canciones lentas reflejando
mi amor por ti en cada nota. Quiero leer y releer tus cartas sin que me tiemble la voz por el dolor.
Quiero volver a sentir esa sensación, ese sentimiento. Quiero volver a estar a tres metros sobre el cielo.





sábado, 14 de junio de 2014

Ella, su canción y su sonrisa

Sentada en la cama escucha su canción favorita: "Kiss me", de Ed Sheeran. Comienza a tararear 
el principio llenándose con las primeras notas de la melodía. La puerta de su habitación está cerrada,
aunque no hay nadie en casa. Sube la música al máximo como siempre hace cuando está sola.
Se levanta de la cama y va a abrir su ventana.  
Corre algo de aire, aire caliente que no la hace 
sentirse mejor.  Sin embargo, hay algunos pájaros que pían con dulzura, cosa que le encanta. 
Esboza una media sonrisa cuando un pequeño gorrión se posa en el alféizar de la ventana. La 
música sigue sonando y el estribillo inunda la habitación. 
 Ella cierra los ojos y canta con todas sus fuerzas la letra que tanto le emociona. 
 Va dando vueltas con la mirada hacia el techo,
imaginando un nuevo cielo; lleno de colores vivos, de esperanza, de ilusiones, de nuevas experiencias,
de su sonrisa. Esa misma sonrisa que no logra mostrar desde hace tiempo. 
Desde que le rompieron el corazón, que continúa hecho añicos. 
La canción se acaba y el gorrión echa a volar.  Ella se asoma y sigue su vuelo; el aire
le acaricia el pelo, y, al fin... vuelve a sonreír.

martes, 3 de junio de 2014

Olvidando al fin sus pesadillas

Ella se despierta de nuevo. Mira el reloj y comprueba que no ha pasado ni una hora después de su
último desvelo. Esta vez decide no quedarse dormida. Piensa en todo lo que le ha pasado. En todas
las lágrimas que ha derramado por él, algo de lo que se arrepiente tanto...
Recuerda la imagen que ha estado en su cabeza atormentándola todo el día: él con otra. Sonriendo,
de la mano, cogiéndose de la cintura, como siempre hacia con ella. Algo que le encantaba, que le
hacía feliz. Aunque ahora, lo único que le hace feliz es no verle con ella, o quizás no verle nunca más.
Volver el tiempo atrás y no aceptar aquella propuesta que le ha hecho tanto daño, esa propuesta que
pensó que la haría feliz, y acabó por romperle el corazón.
Enciende la luz y abre el último cajón de su cómoda; coge sus cartas y las pone en la cama. Busca
sus cascos y comienza a escuchar aquella canción, la misma que un día él  le dedicó.
Va leyendo carta tras carta, palabra tras palabra. Y...
lágrima tras lágrima. NO. Aquello no le puede pasar. Se seca las lágrimas. Duda entre romper cada
papel, pero al final decide no hacerlo. Se sube a una silla y guarda todas las cartas en el armario más
alto que hay en su habitación. Baja y vuelve a meterse en la cama. Se tapa hasta la nariz y cierra
los ojos, intentando dormir. Olvidando al fin sus pesadillas.


¡Holiiis amorcitos! Bueno, este es el texto que debí publicar ayer y no tuve tiempo. Va para todas esas chicas que sufren por un tío que no las sabe valorar, que se aprovechan de ellas. Pues que no pierdan el tiempo, y sean felices sin ellos. Que se sequen las lágrimas y miren siempre hacía delante.
Un besiito! :)

sábado, 31 de mayo de 2014

No volveré a llorar por ti

Camino, esta vez sola. Recorriendo ese camino que... hace tiempo recorríamos juntos, de la mano,
entre dulces sonrisas, besos inesperados y abrazos repletos de cariño y amor. Cada momento
me llena y me hace recordar cada palabra, cada sensación. Y las lágrimas comienzan a caer
por mis mejillas, a borbotones. Continuo caminando, esta vez pensando en todo el daño
que me hizo y que me ha hecho. Todas esas mentiras que yo creí como una estúpida ingenua.
Aquellos "te amo" que para mí eran una sonrisa y para él, simplemente cinco letras sin sentido
alguno. Esos besos que para mí significaban una nueva sensación, siendo para el un mísero
movimiento automático de los labios.
Y sin quererlo sigo llorando, sabiendo que lo único que necesito en ese instante es un abrazo,
pero un abrazo de verdad, incluyendo un beso en la frente, de esos que lo curan todo.
Hasta la herida más profunda de un corazón hecho añicos. Como el mío. Completamente
destrozado.
Sin embargo, me viene a la mente aquella imagen. Él y ella. Y comprendo que llorar
por un mentiroso no sirve de nada. Me seco las lágrimas y sigo mi camino.
Ahora, sonriendo.


¡Buenos díias! Amoores, que tengáis buen díia! Siempre sonriendo. Espero que os haya gustado este duro pero bonito texto, fruto de todos mis sentimientos!
Un besiiito! :*

martes, 27 de mayo de 2014

Siendo felices y haciéndose felices

Abro los ojos lentamente y me remuevo sobre mí misma con cuidado. A mi lado está él, todavía
durmiendo. Miro al cielo, que sigue con su bonito color azul, ahora algo más anaranjado a causa del
atardecer. Me levanto y sacudo la arena de todo mi cuerpo. El mar está algo agitado, pero no llega
a ser peligroso. Me quito el pantalón y voy a darme un baño. El agua está fría y me meto poco a poco.
Cuando ya me he acostumbrado a su temperatura y estoy completamente relajada, algo salpica y unos
brazos me agarran por detrás haciéndome cosquillas. Oigo su dulce voz y me doy la vuelta cogiéndole
del cuello. Me sonríe a lo que yo le respondo con otra sonrisa y un beso en la mejilla.

   + ¿No me despiertas?- Me dice sin perder su sonrisa.
   - No quería molestarte.
   + Princesa, sabes de sobra que tú nunca molestas.- Y me atrae hacia él un poco más.

Me vuelve loca cada vez que me llama princesa, y él lo sabe. Lo beso en la frente y me susurra al oído
unas palabras que solo nosotros sabemos por qué son especiales.
Intercambiamos una mirada cómplice y tras abrazarnos bien fuerte comenzamos un bonito beso cargado
de amor y ternura. Lentamente, sin importar los graznidos de las gaviotas, las olas golpeando nuestros
cuerpos entrelazados.
Siendo felices y haciéndonos felices el uno al otro.




¡Holaa cariños! Bueno, espero que os haya gustado este romántico texto. ¿Quién no ha soñado nunca con este bonito momento? Yo sí, jiji.
Un besoote fuerte! Y quería mandarle fuerza a mi abuelo, porque tiene algo malo en el cuerpo. Abuelo, te quiero muchísimo, de verdad. :')

lunes, 19 de mayo de 2014

Y después de todo, sonríe amargamente

Los dos frente a frente, se miran. Sus ojos coinciden en un mismo punto. Ella puede percibir la culpabilidad en su mirada, la tristeza y quizá el enfado.
Se teme lo peor, algo que cada vez va llenando más y más su cabeza hasta convencerse de lo que puede pasar. Se muerde el labio inferior, símbolo de su inseguridad.
Él comienza a hablar, articulando cada sílaba, resaltando cada palabra. Y llega a la parte que ella más temía, deja de hablar y la mira intensamente. Ella siente una dolorosa punzada en el corazón, aunque intenta disimularlo. Cierra los ojos asimilando aquella frase que acaba de escuchar. Vuelve a abrirlos e intenta aparentar tranquilidad, habla con él, le explica, hasta le da la razón.
Se despide de él, de su apagada sonrisa, de sus intensos ojos, de su dulce picardía, de sus labios...
Y comienza a caminar dejándole atrás, siente un fuerte dolor de cabeza y se marea un poco. Manteniendo la compostura, continúa andando con una carga en sus hombros. Llega a su destino y se sienta. Se echa el pelo hacia atrás y nota como su corazón está frío, como su sangre ha pasado a ser azul...
Se quita la chaqueta con delicadeza para después arrojarla con fuerza al suelo y...
rompe a llorar, dejando en cada lágrima uno de sus recuerdos junto a él.
Al calmarse, mira hacia ariiba y sonríe amargamente, enseñando al cruel mundo, su bonita sonrisa...

martes, 6 de mayo de 2014

Nunca encontraré nadie como tú

He buscado muchas veces, pero nunca he encontrado nada igual. He caminado por muchas playas,
pero nunca el mar me pareció tan bonito. He contemplado muchas sonrisas, pero en ninguna me
perdí como en la tuya. He querido muchas veces, pero nunca volví a amar igual. He oído muchas
voces, pero ninguna se parecía a la melodía de tu voz. He llorado en muchas ocasiones, pero
nunca a causa de amor. He soñado día tras día, pro nunca con la seguridad de que alguien velara por mis sueños. He escuchado muchas palabras de amor, pero ninguna me ha hecho sentir a tres metros
sobre el cielo. He dicho "Te quiero" muchas veces, pero nunca sentí mariposas en el estómago.

Nunca sentiré nada parecido, nunca volveré a sonreír con la certeza de que alguien me responda a esa sonrisa con un beso, nunca amaré a alguien igual que a ti.

Nunca encontraré nadie como tú...


¡¡Buenos días amores!! Siiiento muchísimo mi tardanza, en escribir, pero creédme, he tenido mis razones. Este texto es el que iba a publicar el lunes, así que aquí os lo dejo. Espero que os guste, y por supuesto que os llegue!
Un besoote foorte! :*

sábado, 3 de mayo de 2014

Mil gracias por todo

Mis amores! Mis niñ@s! Mis cielines! VOSOTROS. Bueno, pues a toodos, a cada uno de vosotros. A ti, que estas leyendo ahora mismo. Si, si, tú. El mismo que acaba de entrar en mi humilde espacio y está leyendo estas palabras. Quiero daros las gracias, quiero deciros que sin vuestro apoyo, sin vuestro cariño, sin vuestros comentarios, sin vosotros, esto no seguiría vivo. Sería como un jardín sin rosas, un mar sin agua, y un corazón sin latidos. De verdad, no hay palabras para agradeceros todo lo que hacéis cada día, porque aunque vosotros os penséis que solo es una visita más, un seguidor más, o un simple comentario más, pues no, es muchísimo más, es otro granito de arena para formar la montaña que quiero que sea esto. Gracias por hacer que mi sueño, escribir y plasmar mis sentimientos en una entrada, se haga realidad. Gracias por iluminarme los días, al ver que alguien sabe valorar lo que hago, gente que ni siquiera me conoce personalmente, cuando a mi alrededor nadie lo sabe valorar. Gracias por impulsarme a que siga escribiendo, a que continúe con ese sueño que tanto me invade. Gracias por todísimo, y sobretodo, por hacerme feliz.

Quiero destacar a algunas personas, sin ofender a los demás, por supuesto: Gracias a Ana Isabel, por estar desde el primer día, por darme esos comentarios tan dulces, como ella; por hacerme sonreír en los malos momentos y por no dejar nunca de ser tan maravillosa.
http://myworldlai.blogspot.com.es/

Gracias a Tábata, el gran talento descubierto por mi corazón hace muy poco, pero que en en este poco tiempo me ha llenado muchísimo, gracias por regalarme sus palabras, sus sinceridades, sus pensamientos y su presencia en mi espacio. 
http://nennaunocuatro.blogspot.com.es/

Gracias a Juanjo, ese maestro a la vez que amigo, esa persona que me llena los días tristes pintandolos de colores con sus palabras, por hacerme sentir su magia como si estuviera dentro de esas letras, de esos poemas. Gracias por valorarme de esa manera, solo tuya. Gracias por hacerme sentir única, y muy especial, gracias por ser tú, siempre tú.
http://masrimasdelalma.blogspot.com.es/

Gracias de nuevo amorcitos. Sois increíbles. *-* <3

lunes, 28 de abril de 2014

La misma discusión de siempre... con otro final

De nuevo estamos los dos, discutiendo por lo de siempre. Ando de un lado para otro, sin atreverme a mirarte a los ojos. Tú, sentado en la cama, me sigues con la mirada e intentas solucionar las cosas. Volver todo mejor. Me giro hacia ti, y por fin, te miro a los ojos. Apenas te veo porque las lágrimas comienzan a caer por mis mejillas y me nublan la vista; empiezo a explicarte todo lo que siento, desahogándome como nunca. Primero suave, intentando que comprendas, pero después a voz en grito, harta de todo. Tú escuchas atentamente, quitando hierro al asunto, pudiendo con las ganas de gritar, de llorar, de salir corriendo de allí. Cuando yo termino, me miras perplejo, y hablas. Palabras duras, que nunca había escuchado salir de tu boca. Quizá hemos ido demasiado rápido con esto. Quizá deberíamos frenar en seco, y más tarde seguir el camino. Sin embargo, tú insistes en que no, en que no debo agobiarme tanto, que tengo que respirar y valorar lo que tengo. Y tal vez tengas razón, pero son tantas veces que esto ocurre...
Dejo de llorar y me siento en la cama, te acercas despacio a mí, rodeando mi cintura con tus brazos, acariciando mi espalda, cosa a la que me resisto y me vuelvo a levantar. Vuelvo a estallar, en lágrimas, acabo de relajarme, respirar... aunque no me sirva de nada. Por primera vez, tú te levantas, y gritas, gritas que no quieres seguir así, que me amas, y que soy lo mejor de tu vida, la única capaz de sacarte una sonrisa en los peores momentos, pero... dices que hay algo que falla. Que si yo no pongo de mi parte, nada saldrá bien. Me quedo muda, sin palabras. Algo cohibida, miro tus ojos verdes, cansados de tanta discusión en vano, brillantes, a punto de llorar. Y yo no sé lo que hacer, no se si abrazarte, o esta vez, no dejarlo pasar. Me siento en la cama, y al instante tu te sientas a mi lado. Me coges la mano, y la besas con suavidad. Dejandome llevar te abrazo, soltando en ese abrazo todas las cosas malas, me regalas un corto beso en los labios y me susurras unas palabras al oído:
  - No quiero perderte.
  - Ni yo, pero...
Me tapa la boca con un dedo y vuelve a hablarme:
  - No quiero perderte y punto. Pequeña, recuerda siempre, que te amo.
  - Y yo...
Y en ese momento el amor fluye, y todas esas lágrimas, pasan a ser sonrisas, esos gritos, palabras de amor susurradas en el oído, esa discusión, una experiencia más para hacer nuestro amor más fuerte.


¡Bueenas noches cariños! Espeero que os guste este texto mío! Que paséis buena noche :)
Un besiito! ^^

sábado, 19 de abril de 2014

Ella y él, él y ella

Ella sueña despierta, caminando por la ciudad, más bien perdida. No sabe adonde va ni de donde viene. 
Él está enfadado con el mundo, no encuentra su sitio, en su casa le echan, y en la calle nadie le quiere. 
Ella camina bajo un cielo azul, lleno de estrellas que iluminan su camino, que todavía no está decidido.
Él deambula entre tempestades que no le dejan seguir adelante, seguro de sí mismo. 

De repente, sus caminos se entrelazan, sus miradas se cruzan, y una tímida sonrisa aparece intentando pasar desapercibida en el rostro de los dos jóvenes. 

Ella piensa para sí misma, cree en las miradas del destino, siente curiosidad y a la vez, algo más.
Él la vuelve a mirar, esa jovencita significa algo, y el lo sabe, vuelve a sonreír como hacía tanto tiempo.
Ella lo advierte y le mira, le ve sonreír, una sonrisa preciosa, baja la mirada y vuelve a soñar despierta.
Él se detiene, no quiere dejarlo pasar, se atreve y le coge la mano a la chica.

Al instante, los dos se miran de nuevo, disfrutan con la mirada, él la invita a sentarse y se sientan juntos bajo el mismo cielo, sobre el mismo suelo. 

Ella no se lo cree, sentada junto a un extraño que, sin embargo, parece que conoce desde siempre.
Él es feliz, hacía meses que no se sentía así, cree haber encontrado a alguien especial.
Ella ha encontrado su camino, ya no está perdida, no sabe de donde viene, pero sí a donde irá.
Él sabe que al fin encontró lo que buscaba, que esas tempestades se han esfumado y seguirá hacia delante.

Cosa extraña, pero bonita. Compartiendo cada momento ahora, y quizá para siempre. Los dos son felices, ella y él, él y ella.

Ella le habla, le cuenta, le dice, le divierte, le enamora.
Él le sonríe, le explica, le complace, le pinta sonrisas, le enamora.


Espero que os haya gustado soñadores! Un besiito y feliz sábado!

sábado, 5 de abril de 2014

Vuelve mi amor

¿Como puedo quererte tanto? He estado ciega tanto tiempo... y pensaba que tenía los ojos muy abiertos. Tengo que decirte que esas mariposas siguen ahí cada vez que me miras, que cuando me chinchas la media sonrisa significa algo más que una diversión, que un roce con tu piel hace que me recorran escalofríos sin parar. Ahora lo sé, y por fin me he quitado esa venda que me impedía ver la realidad de mis sentimientos. Ahora he comprendido que tú y solo tú has sido la guinda de mi pastel, mi estrella polar, mi media naranja, simplemente... mi destino. Que contigo era yo, y que sin ti me faltaba algo. Que nada ni nadie me hizo sentir a tres metros sobre el cielo, cruzando las nubes de tu mano. Que mi cielo estaba oscuro porque faltaba la luz de tu sonrisa. Que yo no era completamente feliz, porque no tenía el calor de tu cuerpo. Que estaba desprotegida, porque no estabas tú. Era lo único que me faltaba para volverme a enamorar como lo estaba de ti, aunque sé que nunca dejé de estarlo. Ojalá y vuelvas...

Pero... ¿qué puedo hacer yo ahora si ni siquiera sé si tu sientes lo mismo? Aunque sinceramente... esa sonrisa puede decirlo todo, esas palabras escritas en un papel en blanco pueden significar más de lo que parecen y tu corazón quizá palpita al mismo ritmo que el mío. Ojalá y vuelvas...

Lo único que ahora sé es que te vuelvo a amar como antes, y que te necesito a mi lado. Vuelve mi amor.

¡Buenoos días amores! Feliz sábado a todos! Espero que os haya gustado este texto, y que las personas que me conozcan saben perfectamente a quien va, porque este si que es fruto de mis sentimientos reales.
Un besiito! :3

sábado, 29 de marzo de 2014

Mirando al cielo...

Vive en un sueño. Su sueño, su fantasía. Está tumbada junto a él. Cogidos de la mano, sobre el césped húmedo a causa del rocío. Miran al cielo, entre bromas y risas. Cada uno piensa en algo: ella, que a su lado lo tiene todo, que lo ama con locura y que no quiere soltarse nunca de su mano; él, que ella es la chica de su vida, que no la quiere perder, que sin ella no es nada. Los dos coinciden en algo, no quieren separarse nunca. Él señala algo, ahí arriba en el cielo. Una nube con forma de corazón pasa sobre ellos tapando al sol. Imaginan formas de nubes, un pájaro, un niño, una cama, y hasta el Titanic. Ríen, se miran y sus ojos coinciden en la misma línea. Una sonrisa intensa les llena a los dos, ella se acomoda en su cuerpo, él le levanta la cabeza y se besan. Se besan lentamente, saboreando cada instante, disfrutando cada segundo. 
Una niña curiosa se acerca, se ríe entre dientes y les admira con una cara pícara. Ellos se percatan y la miran sonriendo, sabiendo perfectamente lo que estaba pensando. Avergonzada se va corriendo, le da la mano a su madre y echa una última mirada a la pareja, que nuevamente comparten un dulce beso, intenso a la vez que de lo más tierno. Se separan, él la abraza y ella se acurruca junto a él. Uno de sus mejores momentos juntos, con la felicidad presente en los dos. Mirando al cielo... 


Hola amores! ¿Cómo estáis? Bueno, aquí os dejo este peculiar texto, a ver si os gusta. 
Que paséis un estupeendo fin de semana corazones! Un beso muuy fuerte! *-*

sábado, 15 de marzo de 2014

Su cruda realidad

Enésimo pañuelo empapado. Enésima lágrima derramada. Enésimo sollozo escalofriante.
Pero ella seguía allí, sentada sobre la cama sin saber qué hacer, sin saber para donde mirar,
sin embargo, sabiendo que él nunca volvería. El llanto la cubría como una pesada sábana que
no la dejaba respirar, que no la dejaba salir adelante. Se levantó del colchón, haciendo caer
todos los paquetes de pañuelos vacíos al suelo de la habitación, se calzó, se puso su chaqueta
marrón y salió a la calle. El sol de marzo la alumbró, casi como si la hiciera seguir adelante,
mirando siempre al frente. Comenzó a andar, y las lagrimas seguían cayendo por sus mojadas
mejillas. Sin esperarlo, la coleta que llevaba se le soltó, dejando toda su preciosa cabellera
pelirroja sobre su espalda erguida. Intentaba mantener la calma, no mostrar al mundo todo
el dolor que guardaba en su interior. Llegó a su destino, aquel parque, en el que se enamoró
de su sonrisa, de sus ojos castaños, de su ternura, cuando aprendió a amar por primera vez.
Se sentó en el columpio donde había compartido tantísimos momentos juntos, los mejores
de su vida. Imaginando su futuro perfecto, un futuro ahora destrozado. Planeando cosas por
hacer, juntos, como siempre.
En un instante cerró los ojos, volvió a saborear su boca, volvió a sentir sus brazos protegiéndola
de cualquier mal, volvió a escuchar su voz diciéndola que la amaba más que a nada, y que nunca
la dejaría sola. Pero lo estaba, estaba sola, sin su calor, sin su cariño, sin él. Sumergida en un
mar del que sabía que le sería muy difícil salir. Ahogándose en su llanto, con el corazón
roto, partido en dos pedazos: uno vivo, que intentaba salir adelante solo; y otro, el de él, ahora
muerto, sin nada para sobrevivir.
Abrió los ojos, contempló su alrededor, y su realidad cayó sobre ella, sin ninguna piedad.




¡Buenas tardes preciosos! Sé que el texto de hoy ha sido un poco trágico, pero ya sabéis que siempre me dejo llevar por mis sentimientos. No es que a mí me haya pasado, pero era mi inspiración. Aún así, espero
que os haya gustado.
Un besotee! *-*

lunes, 3 de marzo de 2014

Sobre la fría arena de invierno

Hago un corazón con mi dedo índice, sobre la fría arena de invierno. Innumerables escalofríos me recorren el cuerpo. Debería estar en casa, acurrucada en la cama, pensando en él. No obstante, aquí estoy, sola
como un alma en pena recordando recuerdos que me hacen llorar. Como un pájaro enjaulado que intenta
salir de esa cárcel que le tiene preso. Así estaba yo, dibujando un corazón sobre la fría arena de invierno. En cada surco una lágrima, hasta que al cerrar el corazón dibujado, el mío se encoge, y mis lágrimas borran aquel dibujo tan sencillo.
     De repente, y en el momento más inesperado una mano acaricia mi espalda, recorriendo de arriba a abajo todo mi ser, y llenándome de sensaciones inexplicables. Sé quien es, sé que si me doy la vuelta encontraré a ese chico tan especial, ese que me ha hecho llorar hace unos minutos. Pero me niego a girarme y a contemplar una vez más sus ojos verdes, a perderme de nuevo en su espectacular sonrisa, a besar por última vez sus perfectos labios. Me niego a todo eso, sin embargo, cuando mi cabeza cabizbaja tiembla a causa de mis sollozos, él se acerca a mí, se pone delante, me acaricia la mejilla y me regala un corto beso en los labios. No puedo resistirme, le cojo del cuello, contemplo una vez más sus ojos verdes, me pierdo de nuevo en su sonrisa y beso por última vez sus perfectos labios...



¡Buenos días! Espero que os guste este texto mío, y que empecéis bien la semana! Un besito y feliz lunes!
*-*