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martes, 3 de junio de 2014

Olvidando al fin sus pesadillas

Ella se despierta de nuevo. Mira el reloj y comprueba que no ha pasado ni una hora después de su
último desvelo. Esta vez decide no quedarse dormida. Piensa en todo lo que le ha pasado. En todas
las lágrimas que ha derramado por él, algo de lo que se arrepiente tanto...
Recuerda la imagen que ha estado en su cabeza atormentándola todo el día: él con otra. Sonriendo,
de la mano, cogiéndose de la cintura, como siempre hacia con ella. Algo que le encantaba, que le
hacía feliz. Aunque ahora, lo único que le hace feliz es no verle con ella, o quizás no verle nunca más.
Volver el tiempo atrás y no aceptar aquella propuesta que le ha hecho tanto daño, esa propuesta que
pensó que la haría feliz, y acabó por romperle el corazón.
Enciende la luz y abre el último cajón de su cómoda; coge sus cartas y las pone en la cama. Busca
sus cascos y comienza a escuchar aquella canción, la misma que un día él  le dedicó.
Va leyendo carta tras carta, palabra tras palabra. Y...
lágrima tras lágrima. NO. Aquello no le puede pasar. Se seca las lágrimas. Duda entre romper cada
papel, pero al final decide no hacerlo. Se sube a una silla y guarda todas las cartas en el armario más
alto que hay en su habitación. Baja y vuelve a meterse en la cama. Se tapa hasta la nariz y cierra
los ojos, intentando dormir. Olvidando al fin sus pesadillas.


¡Holiiis amorcitos! Bueno, este es el texto que debí publicar ayer y no tuve tiempo. Va para todas esas chicas que sufren por un tío que no las sabe valorar, que se aprovechan de ellas. Pues que no pierdan el tiempo, y sean felices sin ellos. Que se sequen las lágrimas y miren siempre hacía delante.
Un besiito! :)

2 comentarios:

  1. Allí estarás tú, en el cielo, velando por todas las sonrisas que el dolor no deja salir, pero que sólo es cuestión de voluntad. Curva los labios hacia el norte y l habrás conseguido. Cuando esa chica mire por la ventana y te vea y te cuente sus penas, dile que queme esas cartas, que rompa el pasado que ya no existe y que aprenda de la lección pero sobre todo, que se quede con las cosas buenas que hubo, todo eso que le encantaba, el cogerse de la cintura, de la mano, eso sigue ahí y es igual de bonito que antes, aunque el dolor tergiverse el efecto que causa. Hoy ya no está y el caballero del antifaz muestra su cara. Eso sólo significa que el presente cambia pero las cosas que se vivieron no tienen porqué cambiar. Mañana, todo será diferente. Cuando la chica te mire, Luna, dile que no hay mayor victoria que aceptar las cosas y seguir en paz, nuestro camino con los ojos abiertos para cuando llegue un sueño nuevo, no dejarlo escapar.

    Un beso muy grande, princesa celeste. Precioso el escrito este. Sigue así y venga, que ya queda poco, un empujoncito más y podrás descansar al fin. Que tengas un día lleno de cosas tan bonitas como tú.

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  2. Pues es que resulta que esa chica soy yo. Esa que lucha por no llorar cuando le ve, cuando le siente cerca. Esa soy yo, y todo lo que digo en este escrito es lo que me pasó.
    Llevas razón, y es lo que estoy haciendo. Sonrisa y mirada penetrante, para llenar los corazones de aquellos que me quieren y me valoran. Realmente me han emocionado tus palabras Juanjo. Gracias de nuevo.

    Un besito muy muy grande!

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